Leyenda del geiser

Leyenda del geiser

Los parques naturales en Estados Unidos, son atracciones visitadas por gente de todas partes del mundo. Si tuviera que elegir el más hermoso, sin dudarlo escogería el parque nacional de Yellowstone, localizado en el estado de Wyoming. Parte de la mitología de este sitio se distingue por las leyendas cortas indígenas que existen en relación con los géisers.

Para quienes no lo sepan, un géiser es una especie de depósito de agua termal, la cual en determinado periodo de tiempo es expulsada hacia el exterior acompañado de una gran cantidad de vapor caliente. Las leyendas cortas indígenas a las que hago mención en el párrafo anterior, aseguran que uno de estos depósitos fue acordonado por el personal del parque a finales del siglo XIX, pues cierto número de visitantes falleció en esa zona.

De acuerdo con testimonios que se han podido rescatar, estamos en posibilidades de decir que lo que ocurría era algo similar a esto:

Las personas eran atraídas al géiser de mayor diámetro, dado que la manera en que expulsaba el vital líquido parecía sublime. No obstante, dicen que cuando terminaba ese ciclo natural, algunos curiosos se acercaban más de lo debido, con el fin de poder observar que era lo que había en el interior de esa cavidad natural.

Quedaban maravillados al descubrir que en el interior del géiser se veían formas geométricas muy similares a los diamantes. Obviamente esto obligaba a que la gente se acercara pecho tierra y asomara la cabeza en el hueco.

Lo grave del asunto es que todo aquel que se asomó al interior del géiser fue tragado por este, ya que en ese momento un chorro de agua hirviendo quemaba el rostro del fisgón y el resto de su cuerpo era jalado hacia el fondo.

Gracias al uso de la tecnología moderna, hoy en día se puede saber que aquellos objetos resplandecientes no eran ni cristales ni diamantes, sino los huesos de los turistas. Se especula que fueron los propios indígenas quienes lanzaron una especie de maldición, como venganza al perder sus tierras.

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